7/5/07

FRAGMENTACION SOCIAL (Parte I)


Debido a cuestiones históricas, culturales, sociales e intelectuales, en el transcurso del tiempo los distintos países que conforman este mundo han ido modificándose, evolucionando y transformándose, para lograr adptarse a las distintas situaciones que han surgido a lo largo de los años. Algunos mejor y más rápidamente que otros, (generalmente a costa de colonias en sus comienzos, y de países subdesarrollados en la actualidad), lo cual a producido, que dichos países subdesarrollados, también modifiquen de alguna u otra forma, para bien o para mal, sus patrones culturales, de consumo, de educación, etc. aceptando y sometiéndose a los patrones impuestos por los estados dominantes.

A lo largo de la historia, Argentina, evidentemente se ha encontrado dentro de los países tercermundistas. Al ser productor principalmente de materias primas y productos semielaborados, su aparato productivo no puede solventar un consumo y desarrollo de un país del primer mundo. El punto está en que los patrones de consumo lo imponen los países centrales, casi obligando a países subdesarrollados a consumir lo que ellos producen, queriendo hacer creer que de este modo se insertan dentro del llamado primer mundo. Nuestro país, aunque cueste aceptarlo, es un país pobre, no solo económicamente, sino en su educación y en lo respecto a la cultura y solidaridad social, logrando ser un blanco fácil dentro de este capitalismo salvaje, nos dejamos persuadir por los poderosos, logrando así una desintegración social.

Dentro del sistema capitalista, el grado de desarrollo viene dado por el patrón de consumo de los habitantes de un país. Al dejarnos imponer por los estados dominantes niveles de consumo impensados para un país como Argentina (el cual no puede ser solventado por su aparato productivo), es donde surge la fragmentación social y la pérdida de lo colectivo. La gran minoría (clase alta) puede acceder a dicho consumo, engañándose así misma de que pertenece a una nación desarrollada, incluyéndose en el primer mundo, pero a la vez excluyéndose de el resto de la sociedad. La gran mayoría (clase media y baja), al no tener recursos suficientes, debido a la mala distribución de la riqueza, permanentes crisis económicas y una gran falta de apoyo por parte del Estado, no puede acceder al consumo impuesto por los países desarrollados, generando en primer lugar frustración, por ser excluido de la sociedad deseada, y en segundo lugar resentimiento, que se transforma en violencia, hacia los que si pueden pertenecer. Dicho resentimiento y frustración, representa una amenaza para la clase alta, la cual busca aún más diferenciarse del resto, llevándola a aumentar su nivel de calidad de consumo, a su vez generando mas resentimiento en la sociedad, lo cual se transforma en una amenaza cada vez mayor y así sucesivamente, logrando ricos cada vez más ricos y pobres cada vez mas pobres, generando una importante brecha en la sociedad, la cual no va a modificarse si primero no se concientiza a la población. Obviamente el nivel de consumo de la clase alta, es sustentado a costa de la pobreza de la clase baja. Por tal motivo habría que entrar en razón de que formamos parte de un mismo país, el cual no puede subsistir con dicha división y confrontación social. Unirnos como Nación, persiguiendo objetivos colectivos que nos permitan desarrollarnos de igual manera a todos, es un primer paso para lograr el cambio hacia una sociedad adecuada y justa.

1 comentario:

Víctor Camacho dijo...

"Unirnos como Nación, persiguiendo objetivos colectivos que nos permitan desarrollarnos de igual manera a todos, es un primer paso para lograr el cambio hacia una sociedad adecuada y justa." mmmm.... a eso yo le cambiaría el "unirnos como nación" por "desaparecer las naciones".

Y te lo dejaría así: "olvidémonos de la idea de nación, y persigamos objetivos colectivos que nos permitan desarrollarnos de igual manera a todos, es un primer paso para lograr el cambio hacia una sociedad adecuada y justa.".

Concuerdo mucho contigo, pero soy algo más extremista: prefiero que desaparezcan las naciones y que el mundo se levante como uno solo. "Para que nada nos separe, que nada nos una" decía Pablo Neruda.

Salu2 ;)